Artículo: Cultura de cumplimiento en tiempos de crisis

Artículo escrito por: Omar Castellanos – Director Ejecutivo de BASC Dominicana / Comité de Seguridad de la Asociación de Navieros

Definitivamente el 2020 es un año que se registrará en los libros de historia como un periodo de crisis en todos los sentidos, pero también de oportunidades para nuestras industrias y economías en todo el mundo. El sector industrial ha tenido la necesidad de renovar sus estrategias, innovar, digitalizar sus ofertas, aprender y aplicar continuidad de negocios, invertir en nuevos protocolos de salud y seguridad, ser resilientes cunado las circunstancias lo permiten, escoger otra línea de negocios para poder subsistir o últimamente clausurar sus empresas. Esto ha afectado por igual el comercio internacional, donde la oferta y demanda de productos se ha visto altamente afectada y por consiguiente la disponibilidad de rutas, fletes y condiciones en el mercado.


Recientemente participamos en una charla técnica impartida por Cristyan Peralta VP del Comité de Facilitación de AMCHAMDR del cual tenemos el honor de ser miembros, que abordó el comportamiento de los fletes marítimos y posibles repercusiones en la economía mundial durante la pandemia, sobre todo qué podemos esperar al respecto para este 2021. El análisis contempló la evolución de hechos históricos del mercado y el efecto de la pandemia, contemplando desde el cierre de las fronteras, al repunte evolutivo de la producción, retrasos en despachos, flexibilización de las medidas, a escasez de contenedores y disponibilidad de rutas para el intercambio, lo cual ha producido un alza histórica en los fletes, que afecta no solo los precios del producto, sino también del comportamiento del intercambio internacional de productos y servicios.


Las proyecciones para este recién inaugurado año son alentadoras, por un lado altas expectativas con las vacunas y su efectividad, cambios en las políticas gubernamentales y alianzas estratégicas visualizan un futuro prometedor, sin embargo, si algo aprendimos del 2020 es a no dar nada por sentado y continuar evaluando escenarios, preparando acciones a tomar ante posibles cambios, para adaptarnos mejor y más rápido a los mismos. En este contexto toma peso un ejercicio de planificación estratégica alineado a una gestión de riesgos integral, que nos permita evaluar controles y metas que realmente agreguen valor y nos ayuden a alcanzar los objetivos.

La visión de la certificación BASC es asegurar y facilitar el comercio internacional a través de la implementación de sistemas de gestión para generar confianza en todos los actores que forman parte de nuestras cadenas de suministro. Para esto cuenta con lineamientos internacionales para garantizar el cumplimiento de requisitos de seguridad en todos los procesos en las empresas y relacionados, con enfoque a la mitigación de riesgos relacionados a eventos ilícitos o que nos alejen de lograr nuestros objetivos a nivel corporativo y sectorial.

Esto mantiene una cultura de seguridad activa en el ambiente organizacional, con auditorías y revisiones recurrentes, personal competente, depuración de colaboradores y asociados de negocios, inspección de unidades de carga y transporte, capacitaciones, entre otros, con el fin de ser proactivos ante eventos disruptivos, para la empresas y partes interesadas de su contexto.


Esta cultura organizacional promueve la importancia de integrar vertical y horizontalmente el compromiso de las empresas que apuestan al cumplimiento voluntario de estándares internacionales para facilitar el levante de las mercancías y la generación de confianza en el comercio internacional. Esta cultura alcanza un nivel de relevancia superlativa ante eventos disruptivos como el que estamos viviendo por la pandemia, donde el simple hecho de identificar amenazas y vulnerabilidades, valorizando y proponer tratamientos o control operacional que mitigue su impacto en caso de materialización ya es un avance.


Ante esta realidad que nos impone el 2021 parte de los retos como sector será adaptar nuestras estrategias y operaciones ante la necesidad inherente de salvaguardar la salud de nuestros clientes y colaboradores sin perder la integridad de nuestros productos y servicios hasta su destino final. El doble enfoque responde al mismo riesgo de “contaminación” en diferentes eslabones de la cadena y con distintas medidas de prevención, con alto impacto en caso de incumplimiento para todos los involucrados en ambos casos. Es por esto que el establecimiento de protocolos, medidas de prevención, simulacros y atención inmediata de los nuevos riesgos debe ser la prioridad de todos en este momento.


¿Que tipo de protocolos tenemos establecidos en caso de una contaminación de la carga, contenedor o asociado de negocio? ¿Que evidencia debemos mostrar a las autoridades para asegurar que hemos realizado la debida diligencia? ¿Cuál es el procedimiento en caso de confirmar un contagio de COVID en nuestra empresa?. Nuestra reacción a tiempo y control de la situación ante este tipo eventos puede ser la diferencia en los resultados del mismo.


En esto el sector logístico (naviero) de la República Dominicana, al igual que otros sectores y en todo el mundo, se han visto en la necesidad de hacer el mejor uso de su capacidad de resiliencia y unir esfuerzos para poder adaptarse a este nuevo reto. Los puertos han realizado una labor titánica para mantener sus operaciones activas, ya que el país necesita, más allá de mantener una actividad comercial, seguir recibiendo los insumos médicos y de salud necesarios para enfrentar esta crisis. La combinación de certificaciones y la integración de protocolos de seguridad como el PBIP, CSI y otros programas de alcance internacional les da una clara ventaja al contar con comités de emergencias y manejo de crisis con mayor competencias, madurez y establecimiento de controles operacionales con mayor capacidad de adaptación


En el capítulo de BASC Dominicana seguiremos trabajando de la mano con nuestra membresía e instituciones relacionadas, para el establecimiento de medidas operativas, capacitaciones y entrenamientos para todo el sector, así como el cumplimento de los requisitos establecidos para facilitar el comercio internacional de una forma segura, tomando en cuenta el manejo de los riesgos y generación de confianza como fuente principal para lograr nuestros objetivos.